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20 consejos rápidos para fotografiar retratos

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This post is part of a series called How to Shoot Perfect Portraits.
Phil Sharp: Having Eyes for Portraits
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Spanish (Español) translation by Elena Pari (you can also view the original English article)

Me encanta la fotografía de retratos. Estoy seguro que a muchos de ustedes también. Sin embargo, tomar un buen retrato es uno de los temas fotográficos más desafiantes. Por eso aquí tienes 20 consejos que te ayudarán a tomar mejores retratos y a mejorar tu flujo de trabajo.

Tienes que tomar en cuenta la luz, la composición y otros detalles técnicos, pero también debes expresar el carácter del sujeto y tu propia visión creativa. Espero que con estos consejos puedas encontrar un proceso que funcione para ti.


1. Henri Cartier-Bresson

Cartier-Bresson es el fotógrafo ícono del momento decisivo. No importa cuánto control tengas sobre la sesión del retrato, lo esencial es presionar el obturador en el momento correcto, cuando todos los elementos están en su lugar. Además de eso, tienes que «... poner tu cámara entre la piel de la persona y su camisa». (Henri Cartier-Bresson)

No es una foto para el pasaporte o la licencia de conducir. Es un retrato.


2. Lograr la pose desde la base

Una buena pose para retrato (tanto si es una foto del rostro como si incluye parte del cuerpo o el cuerpo entero) comienza con los pies. Si los pies y las piernas del sujeto no están ubicados de la manera correcta, entonces el resto de la estructura se desmoronará.

Una buena regla general es hacer que tu sujeto apoye su peso en la pierna de atrás y que gire unos tres cuartos respecto a la posición de la cámara. También haz que tu sujeto separe un poco sus codos del cuerpo para adelgazar su silueta.


Una buena pose ayuda a moldear la figura y a maximizar la iluminación. Una mala pose es la responsable de esos cinco kilos de más de los que todo el mundo habla. (Foto por Daniel Sone)

3. No te olvides de las manos

Si colocas las manos de frente a la cámara, se verán como una porción de piel plana, aun si ajustas tu iluminación. Si las manos son importantes en la foto, esta posición resulta menos interesante. Ni siquiera los fotógrafos de boxeadores lo hacen. En lugar de ello, muestra más del borde de la mano y usa ángulos para hacerlas más agradables. Tus clientes mujeres lo apreciarán.


4. Estira el cuello

Como fotógrafos trabajamos en un espacio bidimensional, así que hacer que algo parezca lo más tridimensional posible resulta tan importante como desafiante. Consigue una imagen favorecedora haciendo que tu cliente estire el cuello e incline su cabeza de manera que se note la línea de la mandíbula. Esto ayuda a que la luz ilumine el rostro y cree una separación entre la cabeza y el cuello.


Después de levantarme tomé estas dos fotos con mi webcam. Nota la gran diferencia que logré al inclinar mi cabeza solo unas cuantas pulgadas.

5. Ante la duda, hazlo como Rembrandt

Clásica y simple, la iluminación de Rembrandt «elevada y a 45 grados» funciona para mucha gente. Este es el tipo de iluminación que uso cuando no tengo tiempo o no sé de antemano cómo se ve el cliente y en otras situaciones «espinosas». Simplemente coloca la luz en un ángulo de 45 grados respecto al sujeto tanto en el plano vertical como en el horizontal.

Sugiero aprender esta técnica bien y con una variedad de modificadores, de manera que puedas lograr rápidamente un efecto clásico con una sola luz (sea flash, una luz constante o de la ventana).


La fotógrafa para editoriales y de moda, Victoria Will Jackson, muestra un ejemplo de la iluminación estilo Rembrandt en un taller. Una única fuente de luz con un fondo negro. (Foto de Daniel Sone)

6. Diez gramos de prevención valen un kilo de curación

Este es un consejo para la etapa de planificación. Traza un plan bueno y claro. Asimismo mantén una comunicación clara y cordial con tu cliente, con la administración del local y con cualquier otra persona implicada. Lleva a la sesión repuestos del equipo que vas a usar y considéralo en lo que cobres. De esta manera, si un flash, una batería o una cámara falla, será solo un inconveniente menor y no algo que trunque la sesión.


7. Consigue ayuda

En la mayoría de sesiones suelo trabajar individualmente, pero he aprendido a valorar la ayuda en sesiones que requieren más equipo o esfuerzo logístico. Es beneficioso contar con alguien que sostenga el reflector o un parante para luz en un lugar con viento, o que lleve un registro de los nombres de las personas a las que estás fotografiando. Puedes concentrarte en realizar mejor tu trabajo si no tienes que preocuparte demasiado de tantos pequeños detalles.


Algo tan simple como sostener un reflector puede ser una ayuda enorme para el fotógrafo. (Foto de Daniel Sone)

8. Maneja la profundidad de campo (DOF)

No necesitas saber exactamente cuántas pulgadas de nitidez son aceptables desde el plano de enfoque existe  8 pies a f-3.5 en un lente de 100 mm, pero debes tener una buena idea de como cada lente trata a un f-stop común.

También debes saber cómo la distancia entre la cámara y el sujeto afecta la profundidad de campo, ya que puedes imitar el efecto de lentes más largos o más cortos variando la distancia a la que te encuentras. Esta experiencia también sirve para los primerísimos planos con lentes muy rápidos donde la profundidad de campo es mínima.


9. Elimina fondos que distraigan

El protagonista de un retrato (aun si es un retrato en un ambiente en particular) debe ser el sujeto. Un elemento que llame la atención en el fondo es un gran «no» en el caso de los retratos porque distrae la vista del sujeto.

Los colores brillantes, los textos y las formas humanas atraen la vista. Es mejor mantenerlos fuera de la composición antes que reducir la profundidad de campo y retocar la imagen para eliminarlos. Asimismo, evita postes, árboles y objetos similiares que parezcan «crecer» de la cabeza del sujeto. Esto arruina el efecto tridimensional.


10. El ángulo de incidencia es igual al ángulo de reflectancia

Recuerda esto cuando tengas que vértelas con superficies brillantes o reflectantes, como gafas, muebles pulidos y ventanas. Puedes usar estas áreas brillantes a tu favor, pero muchas veces solamente distraen y rompen la ilusión o conexión que has creado.

Coloca la cámara fuera del ángulo reflejado, mueve las fuentes de luz o al sujeto para eliminar o reducir el brillo en las gafas.


A pesar de que estaba usando una ventana difusora con grid, la fuente de luz principal estaba casi perpendicular al ángulo de mi cámara para alejar el reflejo del ojo tanto como fuera posible. (Foto por Daniel Sone)

Si queda algún brillo del que no puedes deshacerte por tu cuenta, también puedes usar una fuente de luz más grande que ilumine de manera menos intensa para hacer que el brillo sea más agradable.


11. Define el ratio que prefieras

Ajusta los ratios de iluminación (contraste) de acuerdo a tu sujeto y al objetivo de la sesión. Se pueden lograr diferentes resultados ajustando la intensidad, dureza, distancia o ángulo de las luces, así como las propiedades de la cámara y unas cuantas cosas más. Cuando ajustas el contraste, cambia la apariencia e incluso el mensaje que estás tratando de transmitir.


Observa la marcada diferencia que se da en los ratios de contraste, así como en el ánimo general, simplemente por cambiar la posición de las luces. Igualmente, puedes ver cómo el contorno del rostro también cambia. (Foto por Daniel Sone)

12. Todo está en los ojos

Si estás tomando el retrato de una persona o de un animal, asegúrate que haya vida en los ojos. Por lo general, los ojos «muertos» están iluminados de manera monótona y sin ese brillo especular que solemos ver. Aun si tu objetivo es mostrar una mirada muerta y vacía, es crucial iluminar el ojo correctamente. La forma, el tamaño y la posición del brillo especular en los ojos es importante.


Este primer plano muestra el brillo especular de la luz principal. Observa cómo no llega a ingresar en la pupila. (Foto por Daniel Sone)

13. Lleva un kit de emergencia

No me refiero a un botiquín de emergencia con vendas y gasa esterilizada, sino uno para las necesidades cosméticas de tus clientes. No siempre tendremos un maquillador o un estilista a la mano en la sesión, así que lleva unas cuantas cosas que resulten útiles, especialmente si se trata de una sesión fuera de estudio.

Incluye en el kit un pequeño espejo cosmético, ligas para el cabello, horquillas, papel tisú para el rostro, un peine descartable e incluso toallitas de bebé hipoalergénicas y sin olor. Todo esto servirá para limpiar frentes y narices brillantes, arreglar peinados e incluso para refrescarse en días calurosos.


Ella estuvo agradecide de que yo tuviera un espejo y un peine a la mano para arreglar su cabello afectado por el viento cálido y húmedo. Su kit de maquillaje estaba en el auto a unos 70 metros de distancia (Foto por Daniel Sone)

14. Lleva un segundo kit de emergencia

Un pequeño kit de primeros auxilios tampoco es mala idea, especialmente si estás trabajando en un parque o un bosque. Yo llevo repelente y crema para picaduras de insectos también. Para mi equipo llevo bolsas de plástico (en caso llueva), bandas elásticas y cinta adhesiva de tela. Trata de que sea un paquete compacto, especialmente si estás trabajando solo.


15. Si no está aquí, no sirve

Aun si tienes todo el día para pasar con el sujeto, perder el tiempo no es divertido para nadie. Dejar tu equipo, especialmente un lente, un flash o parante, en el auto es como no tener nada en absoluto, pues tendrás que detener todo y correr a traerlo. Eso podría tomar mucho tiempo, que normalmente no tendrás. Estar preparado no significa solo tener lo que necesitas, sino tenerlo a la mano cuando lo necesites.


16. Cuenta con los contratos y permisos

Los clientes esperan que los fotógrafos sean magos, especialmente cuando piensan que todo se trata de un simple arreglo en Photoshop. Cada vez que hagas un trabajo, fíjate en que el contrato sea claro y que también incluya qué tipo de retoques vas a hacer y cuánto tiempo va a tomar. Considera eso en tu precio.

Asimismo, asegúrate de tener las autorizaciones y permisos apropiados para trabajar donde lo vas a hacer. Hasta en algunos parques públicos hay que obtener permisos antes de usar sus áreas para fotografía profesional u otros usos «fuera de lo normal» (lo que sea que eso signifique). Puede ser que necesites varios permisos de diferentes oficinas o jurisdicciones si tu sesión requiere ocupar varios lugares o espacios.

Oh, y cuenta con el contrato firmado antes de empezar el trabajo.


17. Consigue autorizaciones para uso de imagen

Además del contrato, es útil hacer que el sujeto firme un formulario cediendo los derechos de uso de su imagen, especialmente si esta puede ser usada para otros propósitos. También es conveniente que los representantes del lugar donde se realice la sesión firmen autorizando el uso de la propiedad. De esa manera, además del contrato, todos estarán de acuerdo y tendrán claro qué está pasando.


18. Debes tener personalidad

Si tienes la personalidad de una planta de interior, no vas a inyectar entusiasmo a nadie para la sesión, especialmente si el sujeto o cliente no entiende mucho ni le importa tu trabajo o por qué se está gastando tiempo y dinero en eso.

Tampoco obtendrás las expresiones y la cooperación que necesites llegado el momento. Sé amigable, empático y decidido. Y si te encuentras con una actitud desinteresada tipo director ejecutivo, actúa como un buen líder. En el caso de algunas personas que solo tenían «5 minutos» he logrado que se queden conmigo media hora, disfrutando y felices por el cambio en su rutina.


19. Domina las reglas, luego rómpelas

La regla de los tercios, la espiral áurea, la exposición bien centrada, bla, bla, bla. Estas son las cosas que necesitas dominar antes de poder olvidarlas y aun así tomar una buena foto. De otra manera, tus imágenes se verán ridículas hasta para el ojo inexperto.

No hay una manera absolutamente correcta o incorrecta de tomar un retrato, pero sí hay una forma correcta y otra incorrecta de romper las reglas. Básicamente quieres quedar bien aun siendo un fotógrafo «fuera de la ley».


20. No te compliques

No te compliques la vida. Esta regla se parece mucho a la Ley de Murphy. No la ignores. De hecho, ambas son excepciones al consejo 19. Haz que tus conceptos y tu equipo sean lo más simples posible.

Si tu equipo o tus asistentes te ponen las cosas difíciles, entonces están obstaculizando tu éxito. Muchos de los mejores retratos se toman con un equipo mínimo: una cámara, un lente y luz natural. Así que no pienses que vas a necesitar el equipo más reciente y maravilloso de todos para obtener buenos resultados. No te compliques y la experiencia será más agradable y satisfactoria, tanto para ti como para tu cliente.


Una bandeja para hornear, papel alumino y una fuente de luz en una sala. Estilo Rembrandt. Ridículamente simple. (Foto por Daniel Sone)

Recuerda estos consejos en tu próxima sesión

Recuerda estos consejos en la próxima sesión de retrato que hagas. Algunos son importantes y afectarán directamente tus imágenes, mientras que otros están más relacionados con el flujo de trabajo y mejorarán tanto tu eficiencia como el cuidado que le demuestres a tu cliente. Pero todos te ayudarán a convertirte en un mejor fotógrafo de retratos.

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