10 cosas que no sabes sobre trabajar con modelos
Spanish (Español) translation by Elena Pari (you can also view the original English article)
Comúnmente se asume que ser fotógrafo de modas es uno de los trabajos más fáciles de la industria, pues se trata de aquel que está detrás del lente para trabajar con modelos profesionales, la gente bella que ya sabe cómo posar, hacer la expresión correcta y que no es tímida para hacer lo que sea con tal de lograr la toma perfecta. Si alguna vez has pensado en ser fotógrafo de modas o en trabajar con modelos, aquí tienes unas cuantas cosas que necesitas saber. Resulta que, después de todo, ser fotógrafo de modas no es tan simple.
1. Las modelos tienen un buen ángulo y lo saben

Todos sabemos que ningún rostro es simétrico. Las modelos casi siempre pueden determinar cuál es su lado más fotogénico. En comparación con el cliente típico, a ellas simplemente las fotografían más.
Preguntarle a tu modelo antes de la sesión cuál es su mejor ángulo permitirá que te asegures de que muestre ese lado cuando le estés haciendo posar de una manera específica o evaluando la iluminación de la escena. Ninguna modelo seleccionará jamás una imagen que muestre su lado menos favorecedor, así que no pierdas tu tiempo fotografiándolo.
Las modelos normalmente estarán cómodas aun si no tomas esto en cuenta. Siempre pueden variar ligeramente el ángulo si realmente se sienten inseguras al respecto.
Sin embargo, esto es verdaderamente importante solo si estás tomando fotos para el portafolio de una modelo. Si estás fotografiando para fines editoriales, no tienes que preocuparte tanto porque la que te ha contratado es la editorial, no la modelo. Para este tutorial nos concentraremos en cómo trabajar con modelos que también son tus clientes.
2. Las modelos deben verse como son, pero en un buen día

Para que las contraten, las modelos deben verse bien, pero también tienen que ir a las audiciones llevando su «book» y su tarjeta de presentación en mano, así que es importante que se vean como en las fotos. Las fotos les pueden parecer engañosas a los directores de casting, pero ellos también quieren ver una gama de estilos, y es por eso que todavía se realizan audiciones en persona.
Siempre pregunta qué estilos necesitan. Normalmente su agencia te notificará (si estás trabajando con una) o la modelo sabrá. El maquillaje y el peinado no deben ser demasiado glamorosos o como para desfile, la modelo solo debe verse ordenada, limpia y bonita, así que no te alarmes si llega con muy poco maquillaje para empezar.
Si estás trabajando con un maquillador, el rostro de tu modelo debe tener una apariencia bastante limpia y natural para las primeras fotos, luego crea diferentes estilos conforme continúas con la sesión, dejando el maquillaje más dramático para las últimas tomas.
También debes editar las imágenes a la perfección. A pesar de que las modelos deben verse como son, las imágenes que quieren para su portafolio no deben tener arrugas, pecas ni las imperfecciones que el maquillaje no pudo disimular. Todo ello sería editado de todas maneras si las imágenes fueran para un trabajo pagado de publicidad. Sería muy raro que una modelo se moleste por la edición, a menos que esté mal hecha.
3. Las modelos necesitan un buen maquillador y peluquero

Conocer a un maquillador y estilista (MUA,del inglés «makeup artist», en la industria) talentoso y versátil puede ser beneficioso. La mayoría de modelos y actores querrán el servicio de maquillaje y peinado como un paquete junto con la fotografía, a menos que ya trabajen con alguien regularmente.
No elijas simplemente a cualquier artista de maquillaje porque no todos son profesionales o usan materiales de calidad profesional. Antes de recomendar a alguien a tus clientes, asegúrate de ver primero su trabajo y de que te guste cómo se ven sus modelos.
Procura que su personalidad encaje con la tuya y con la de tu modelo, ya que van a estar trabajando estrechamente; lo más probable es que se quede durante toda la sesión para hacer los ajustes necesarios. También debes considerar crear paquetes que incluyan maquillaje y peinado en tus sesiones.
4. Las modelos necesitan tomas específicas de acuerdo a sus necesidades

Siempre pregunta a tu modelo qué tipo de fotos necesita. Por lo general, necesitará mostrar los siguientes estilos: deportivo o en ropa de baño, look natural, profesional y glamoroso. Al saber esto puedes determinar dónde tomar las fotos para conseguir la variedad de imágenes que muestren distintos estilos de vida.
Dependiendo de la ciudad en la que vivas, debes saber si la industria se concentra más en trabajo de catálogo comercial o en alta moda. En E.E.U.U., la alta moda es mucho más común en Nueva York y Los Ángeles.
Especifica cuántos estilos recibirá la cliente por el precio, es decir, cuántos cambios de vestuario y maquillaje. A veces una cliente necesita solo dos estilos para actualizar su portafolio, mientras que otras pueden necesitar cuatro. Puedes mostrarles unas imágenes tras una selección preliminar y decirles que recibirán una cantidad específica de fotos editadas o puedes seleccionarlas tú mismo.
El proceso de edición depende de ti, pero es mucho mejor proporcionar un grupo de imágenes editadas, ya que la modelo con su agente las seleccionarán para pedir a continuación el composite.
5. Es preferible tomar fotos verticales

Mientras tomas las fotos, considera que los primeros planos del rostro y los composites casi siempre son verticales. Los composites o tarjetas ZED normalmente incluyen de 3 a 4 fotos en el reverso.
Ocasionalmente, las fotos en blanco y negro también son bien recibidas y principalmente se reservan para el anverso de las tarjetas, especialmente si muestran un estilo natural o dramático. No tienes que fotografiar cada estilo en un lugar diferente. A veces un estudio puede proveer las condiciones perfectas si la modelo puede posar y proyectar movimiento.
6. Las modelos están bien conectadas con sus colegas
El mundo del modelaje es una comunidad reducida, especialmente en las ciudades pequeñas. A menos que vivas en la capital del entretenimiento de tu país, es difícil encontrar buenos fotógrafos comerciales y de moda.
Cuando le toman fotos a una modelo y las imágenes son bien recibidas, su agencia a menudo las compartirá en las redes sociales y comenzarán a llegar las recomendaciones. Sabiendo esto, asegúrate de ser siempre positivo, educado, alegre y profesional.
¡Siempre es una buena idea entregar de más también! Adelántate a tus propios plazos y ofrece unas cuantas fotos editadas adicionales. Entregar las imágenes con rapidez hará muy feliz a tu impaciente modelo porque cuanto más pronto reciba las fotos actualizadas, tanto más rápido podrá salir a buscar más trabajo.
7. Las modelos quieren estar involucradas y al mismo tiempo ser dirigidas
Como las modelos también son artistas creativas, pueden llegar a la sesión con una idea de lo que quieren, así que debes estar abierto a eso. Ellas no son como la mayoría de clientes que necesitan dirección constante, pero necesitan algo de ayuda con las poses y que les digan qué hacer.
Debes conocer algunas buenas poses para proyectar un estilo deportivo o para crear impacto. Debes conocer poses que estilicen, adelgacen y revelen el estado de ánimo que quieres de tu cliente. Involúcrala a lo largo de la sesión para que se mueva lo más posible.
Una buena modelo sabrá que debe moverse cada vez que presionas el obturador. Si no, asegúrate de animarla a que lo haga, incluso si solo es una ligera inclinación de la cabeza, del mentón, del ángulo, o cualquier otra cosa para evitar que las cien imágenes se vean iguales.
Durante una sesión también debes estar al tanto de cabellos rebeldes, imperfecciones del maquillaje y saber cuándo necesitan refrescar su sonrisa.
8. Las modelos necesitan consejo de vestuario

Las modelos vendrán con más de lo que necesitan y quizá lleguen con un exceso de opciones en su maleta. Te pedirán tu opinión, así que debes estar dispuesto y ser capaz de darla. Recuerda que como fotógrafo tú sabes que quedará mejor en la foto.
Si tienes prendas o joyería adicional, también ponlas a disposición para las sesiones con toda confianza. Nunca sabes cuándo romperás una camiseta Hanes para hacer una prenda que muestre los hombros o cuándo esa antigua sudadera con capucha puede servir para realzar un primer plano del rostro.
Si estás trabajado con un estilista o te atreves a comprar ropa para la modelo, también ofrece maquillaje y peinado en el paquete. Las modelos estarán felices ante la oportunidad de vestir ropa nueva y también te dará más control sobre cómo se verá el producto final.
9. Las modelos no son ricas
Las modelos no son ricas y no les pagan tanto por su trabajo como piensas, así que esperar hacerte rico con su dinero bien puede ser una ilusón. Sin embargo, ellas necesitan fotos de sus rostros con frecuencia, casi anualmente, conforme maduran y cambia su estilo de peinado.
Si bien fotografiar modelos puede no ser tan lucrativo como fotografiar una boda, de hecho ellas son las clientes más hermosas y fáciles de fotografiar. Además regresarán año tras año cuando necesiten actualizar su portafolio.
Para maximizar tu tiempo, lanza campañas especiales y promociónate en agecias para que estas recomienden tus servicios a sus talentos. Puedes hacer reservas entre fechas específicas y llenar tu agenda para esos días. Dado que las modelos no pagan mucho, debes saber que tus sesiones deben ser más baratas que otras sesiones que ofreces, pero tu gratificación serán unas imágenes verdaderamente impresionantes y artísticas.
También puedes usar esas imágenes en tu portafolio para entrar en la fotografía comercial, una actividad que puede pagar bien. Los beneficios de trabajar con modelos para construir un portafolio sólido puede abrirte muchas puertas, así que tanto si es para fines editoriales como para un portafolio de modelaje, siempre piensa que fotografiar modelos es tu propia oportunidad de hacer carrera.
10. Ellas confían en que tú sabes cuando tienes la foto perfecta

Las modelos no necesitan ver cada foto que tomas, Tal vez una de las cosas más maravillosas de trabajar con modelos es que son clientes ideales que confían en los fotógrafos. Son realistas y conscientes de que no se van a ver lindas en cada foto y entienden el proceso de edición.
Cuando quieras presentar las imágenes, puedes enviarlas directamente a la modelo o, si trabajaste con una agencia para llenar días en tu agenda, asegúrate de enviar el mensaje de correo electrónico con copia para ellos, de manera que también puedan descargar las imágenes.



